ERRORES ORGANIZACIONALES EN LA VALORACIÓN

2 Dic 2019 | Abra Academy, Corporate Finance España / Finanzas Corporativas, Valoración de empresas

Tan importante como los conceptos técnicos que han de aplicarse en un proceso de valoración, resulta el modo de estructurar dicha valoración para no cometer errores.

Un proceso que no cuente con la correcta estructura y organización, puede dar lugar a equivocaciones y resultados erróneos.

No hay que olvidar que la valoración de empresas supone la participación de varias partes, principalmente del agente encargado de la misma y de la compañía que se está valorando.

Por ello, es importante que el acercamiento, la involucración y los papeles de ambas partes resulten claros y cada uno aporte al proceso aquello en lo que es experto, supliendo las carencias del otro.

A continuación, presentamos los errores más comunes relacionados con las partes de un proceso de valoración.

NO REVISAR NINGUNA DE LAS HIPÓTESIS DEL CLIENTE

Como es sabido, la valoración de empresas se basa, entre otras, en una serie de hipótesis sobre sus ventas, costes e inversiones.

Es común, que en dicho proceso se consulte al cliente sobre sus expectativas, pues es él quién mejor conoce el negocio y el sector.

Sin embargo, esto no puede llevar a tomar como ciertas todas las proyecciones que la compañía nos aporta, sino que han de ser revisadas y contrastadas con nuestra propia información.

De este modo, se puede verificar si tienen sentido y si, por tanto, pueden ser factibles.

ENCARGAR UNA VALORACIÓN Y NO INVOLUCRARSE EN ELLA

A pesar de lo señalado en el punto anterior, no es conveniente, ni mucho menos, que la empresa se desentienda al completo del proceso de valoración.

No debe dejar todo en manos del banco de inversión o boutique a quién haya encargado dicho procedimiento.

Al ser la propia compañía la mejor conocedora de su situación y del funcionamiento del sector en el que opera, debe trabajar junto al valorador para unir ese conocimiento al expertise que le puede aportar dicho profesional.

ASIGNAR LA VALORACIÓN DE UNA EMPRESA OBJETIVO SÓLO AL DEPARTAMENTO DE FINANZAS Y CONTABILIDAD

Es evidente que el devenir de una empresa no depende exclusivamente del departamento de finanzas y contabilidad.

Es la empresa en su conjunto quién determinará el futuro de la misma.

Por ello, resulta conveniente contar con los departamentos de marketing, producción, recursos humanos, etc. para poder tener una mejor y más completa visión del funcionamiento de la compañía.

ASIGNAR LA VALORACIÓN DE UNA EMPRESA A UN AUDITOR

Los auditores son expertos en contabilidad, pero no en valoración de empresas.

La auditoría examina fundamentalmente el pasado, mientras que la valoración tiene que ver con el futuro.

Ambas actividades son radicalmente diferentes, por lo que el trabajo como auditor no tiene nada que ver con el de valorar.

En consecuencia, no puede asegurar que una valoración vaya a llevarse a cabo de la manera correcta.

ASIGNAR LA VALORACIÓN DE UNA EMPRESA A UN CATEDRÁTICO DE ECONOMÍA SIN EXPERIENCIA EN EMPRESAS

Como ya se viene señalando, los conocimientos teóricos son importantes y una de las bases de la valoración, pero son necesarias otras muchas virtudes para poder realizarla correctamente.

Por ello, un catedrático de economía que no posea experiencia en el terreno, o que desconozca otros aspectos igualmente importantes como, por ejemplo, la estrategia o los aspectos legales de la compañía, puede llegar a confundir determinadas aplicaciones de la teoría y dejar de lado otros aspectos en el proceso que deben tenerse en cuenta.

Fuente: 201 Errores comunes en la valoración de empresas. Pablo Fernández. 2008.

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