Valoración de empresas por Descuento de Flujos de Caja

13 Nov 2018 | Abra Academy, Valoraciones

En esta nueva entrada de Abra Academy vamos a hablar sobre la valoración de empresas utilizando el método por Descuento de Flujos de Caja y que se utiliza para medir el valor realizable de una inversión. Explicaremos cómo calcular la rentabilidad exigida por el accionista (Ke) o el valor terminal y las limitaciones que supone. Expondremos también un ejemplo prático como apoyo al texto.

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Valoración de empresas por Descuento de Flujos de Caja

13 Nov 2018 | Abra Academy, Valoraciones

En esta nueva entrada de Abra Academy vamos a hablar sobre el método de valoración por Descuento de Flujos de Caja y que se utiliza para medir el valor realizable de una inversión. Explicaremos cómo calcular la rentabilidad exigida por el accionista (Ke) o el valor terminal y las limitaciones que supone. Expondremos también un ejemplo prático como apoyo al texto.

El descuento de flujo de caja, o método de valoración intrínseca, es el método que se utiliza para medir el valor realizable de una inversión. Es un método de valoración que parte de proyectar todos los flujos futuros de caja generados por las operaciones de la compañía, y descontándolos por la rentabilidad exigida por los inversores.

Para calcular los flujos futuros de la compañía, se parte de los datos financieros (Balance, PyG y Cash Flow) históricos de los últimos años, y se realizan suposiciones realistas basándose en el crecimiento esperado de la empresa como en el comportamiento del sector en el que opera. Por lo tanto, es muy importante disponer de expertos valoradores que conozcan el sector para poder ser lo más realistas e objetivos posibles, sino esta valoración “objetiva” pasaría a ser una simple ficción matemática sin valor real. La clave en este método de valoración es la capacidad del analista y la experiencia en operaciones similares.

Como podrá haberse dado cuenta, cuanto más largo se proyecte estos flujos de caja, más difícil será acercarse a lo que realmente sucederá, ya que las suposiciones dejaran de ser tan precisas. Es por ello por lo que normalmente, dependiendo del sector y del ciclo de vida de la empresa, se buscará proyectar la generación de flujo de caja entre 5 y 10 años.

Tal y como hemos mencionado antes, mediante este método buscamos descontar todos los flujos futuros de caja generados, por lo que una vez proyectados los primeros 5 o 10 años, procederemos a simular el resto de los flujos de caja, y lo agruparemos bajo el nombre de “Valor Terminal”.

 

Como calcular la rentabilidad exigida por el accionista (Ke)

La tasa a la que tiene que descontarse los flujos proyectados es la rentabilidad exigida por el accionista, que no es la rentabilidad esperada ni la rentabilidad histórica. Por tanto, dicha tasa será distinta para cada inversor en función de su aversión al riesgo.

Es importante comentar que los flujos a descontar por la rentabilidad exigida por los accionistas deben ser los flujos de caja libre para el accionista (después de inversiones y de financiación).

Una manera práctica de calcular es la siguiente: Re=Rf+Rp, donde

  1. Rf: Tomar como referencia una rentabilidad libre de riesgo por ejemplo el bono a largo plazo (10 años) del mismo país que la empresa que valoramos.
  2. Rp: Sumamos una prima de riesgo. Esta prima dependerá de la percepción del riesgo operativo que tenga la empresa. Se tienen en cuenta aspectos como si el sector es cíclico, la madurez de la empresa, estructura de costes (fijos vs variables), diversificación de productos, diferenciación de producto, concentración de clientes, grado de regulación del sector, etc.

Cómo calcular el valor terminal

Para calcular el valor terminal hay dos maneras distintas, las cuales han de ser aplicadas en distintos casos:

1) Método de crecimiento perpetuo

Este método supone que la empresa va a crecer de manera razonable por tiempo infinito y que el retorno de la inversión va a ser mayor al rendimiento exigido.

Para ello, lo primero es ver en que ciclo económico se sitúa el sector en el que opera, la empresa y sus productos y luego se analiza que crecimiento sostenible puede tener en el futuro.

2) Múltiplos de Salida

Este método supone que los múltiplos del sector son buenos indicadores del valor real de la compañía, por lo que primero se busca un universo de empresas que sean comparables. Después se buscan las variables que realmente influyan en el valor de la compañía mediante un análisis multivariante. Tras esto se divide el valor de las distintas empresas seleccionadas por esas variables y se calcula la mediana. Por último, normalmente, se multiplica la mediana que hemos calculado por el valor de esta variable de nuestra empresa.

(ej: Imaginémonos que estamos analizando una empresa industrial, ya hemos hecho un análisis de las empresas del sector o de sectores complementarios y hemos escogido las empresas que sean mejor comparables. Hemos comprobado que el EBITDA es la variable que mayor relación tiene con el valor de las empresas. Hemos calculado también la mediana y nos da que las empresas tienen una mediana de 8 veces su EBITDA, por lo que multiplicaríamos el EBITDA de nuestra empresa por 8, consiguiendo de este modo el valor terminal de la empresa)

Para poder calcular el valor terminal mediante los múltiplos de salida es fundamental el conocimiento del sector en el que opera la empresa, del desarrollo del mercado y capacidad para encontrar las variables que realmente tengan relación con la valoración final, ya que en muchos sectores, como lo puede ser el tecnológico, los múltiplos de EBITDA pueden distorsionar la valoración final y hundir o sobrevalorar de forma equivocada la valoración real de la empresa. Es decir, hay que utilizar múltiplos que realmente influyan en la valoración de la empresa, lo cual difiere en cada sector o del ciclo económico que viva la empresa.

La suma de los flujos de caja descontados y del valor terminal sería el valor intrínseco de la empresa.

 

Ejemplo de valoración de DCF

En el siguiente ejemplo podemos apreciar de manera muy simplificada como opera la valoración por descuento de flujos de caja, en este caso aplicaríamos una tasa de rentabilidad exigida del 10%.

 

Limitaciones del método de DCF

Las limitaciones que esta metodología puede tener es la dificultad de encontrar suposiciones realistas, lo cual implica la necesidad de ser asesorado por un experto para evitar una valoración vacía de sentido, que solo llevarían a decisiones de inversión o desinversión sin sentido.

Además es un método que no tiene en cuenta el ciclo económico y la posible revalorización o auge de ciertos sectores, es por ello que este método debe ser apoyado en el método de múltiplos para conseguir un rango realista y objetivo.

Para conseguir la mayor precisión con el descuento de flujos de caja, es recomendable un análisis personalizado de la empresa para ser capaz de predecir de forma más certera los flujos de caja y por ende, el valor real de la empresa.

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